No supo aprovechar la chance. Barcelona cayó por 2 a 1 ante Granada en el mismísimo Camp Nou y dejó pasar la oportunidad de convertirse en líder de LaLiga de España.

Por haber jugado la final de la Copa del Rey, el equipo de Lionel Messi tenía un partido pendiente y si conseguía los tres puntos, iba a superar por uno en la cima a Atlético de Madrid.

Messi abrió la cuenta para el conjunto local, mientras que Darwin Machís y Jorge Molina convirtieron para darle la victoria al equipo visitante, que de esta forma consiguió por primera vez en la historia festejar en la casa de Barcelona. Debido a esta derrota, los catalanes continúan compartiendo el segundo lugar con Real Madrid, a dos puntos del “Colchonero”. Cuarto, a tres unidades de la cima, se encuentra Sevilla, cuando faltan cinco fechas para el final del campeonato.

El “Barça” dominó claramente en el primer tiempo y pudo inclinar la balanza a su favor. Como de costumbre, el rosarino fue quien rompió el cero después de una buena combinación con Antoine Griezmann, quien lo asistió con “ojos en la espalda”. Antes de la apertura del marcador, la “Pulga” había habilitado al francés, pero el remate quedó en las manos del arquero rival.

Messi tuvo la chance de ampliar la diferencia luego de un gran pase largo de Sergio Busquets, pero falló en la definición.

En el segundo tiempo, Barcelona siguió dominando, pero la primera sorpresa llegó a los 18 minutos. Granada acertó un contragolpe profundo, que el venezolano Machís definió con categoría ante la salida de Ter Stegen. Empate y primer balde de agua fría para los locales. Encima, después de esa jugada el DT Ronald Koeman fue expulsado por protestar.

Después de ese gol, Barcelona se quedó sin reacción y Granada no le perdonó. Cuando faltaban 10 minutos para el final, Molina marcó el 2 a 1 de cabeza.

En la parte final del encuentro, el equipo de Messi se fue con todo en busca del empate, pero siempre falló en los últimos metros, por lo que no llegó a complicar al arquero Aarón Escandell.

LaLiga sigue al rojo vivo y ahora Atlético de Madrid vuelve a depender de sí mismo para ser campeón.